Recomendaciones para viajar con trastorno bipolar

Cuando se tiene trastorno bipolar, viajar puede presentar algunos problemas, especialmente si son viajes en avión a través de muchos husos horarios. Cualquier viaje de estas características implica cambios de horario y de la exposición a la luz solar, alteraciones de las rutinas, los horarios de sueño, horarios de comidas y actividades… más el estrés y el cansancio que conlleva un viaje en avión, facturar y los líos del aeropuerto. Hay riesgo de desestabilizarse, por lo que conviene tomar precauciones para que esto no ocurra. Algunos trucos simples bastarán para evitar que se complique el  viaje o arruinar unas vacaciones:


Mantener la hora de su lugar de origen

Si la estancia no va a ser muy larga (menos de 5 días) lo recomendable es intentar no adaptarse al nuevo horario y mantener en lo posible un patrón de sueño y hábitos similar al de su casa, guiándose en horarios de comidas, en exposición a la luz y en el sueño por el horario original. Pero no siempre es posible. Pueden servir como ayuda gafas de sol, cortinas opacas o antifaz.

Cambiar de hora gradualmente

Cuando no es posible mantener el horario de origen o va a hacer una estancia más larga, se debe intentar cambiar de horario gradualmente. Para eso, hay que comenzar los cambios en los días previos al viaje y continuar con el ajuste gradual durante los primeros días de estancia. Se suele recomendar entre 30 minutos y una hora de cambio previo cada día. Así que si se va a viajar a un lugar donde hay 4 horas menos, habría que intentar en la semana previa adelantar dos horas el horario y una vez allí, adelantar otras dos horas en los primeros días de estancia.

Usar melatonina

La melatonina puede usarse para ajustar el ritmo circadiano de una forma rápida. No obstante, es imprescindible hablar antes con su médico para que le aconseje sobre dosis y forma de usarla. Además hay personas a los que no les sienta bien o no les funciona, por lo que sería bueno hacer una prueba previa al viaje para asegurarse que no da problemas.

Guardar la medicación en el equipaje de mano.

No es recomendable que guarde sus medicamentos en el equipaje que vaya a facturar. Si se pierden las maletas, algo que pasa con demasiada frecuencia, se quedará sin medicación. Es mucho mejor guardar la medicación en su equipaje de mano bajo su supervisión directa.

Llevar un informe de su médico con los fármacos que toma

No suele pasar, pero a veces en las aduanas ponen restricciones al paso de medicación. Para evitar cualquier tipo de problemas, pídale a su médico un justificante de que necesita tomar la medicación y llévelo encima. Es mejor que en este justificante no haya ningún tipo de diagnóstico, ya que algunos países pueden poner objeciones. Un informe simple que diga: «el paciente XXXXX precisa tomar la siguiente medicación…”. Nada más.

Cuidado con la luz y las pantallas

Pasar un viaje de cinco horas mirando fijamente la pantalla del ordenador o de una tablet puede ser la mejor manera de cambiar artificialmente el horario, ya que las pantallas emiten una luz que puede confundir a nuestro reloj biológico. Aunque este efecto puede usarse para reajustar el horario, también puede hacer lo contrario. Lo mismo sucede con los antifaces para dormir en el avión, hay que tener cuidado programar la exposición a la luz.

Horarios de comidas

Los horarios de las comidas también influyen en nuestro reloj biológico. Si el viaje es largo, suele ser mejor no comer nada durante el mismo. Si no, se pueden seguir las mismas recomendaciones de ajuste de horario para el cambio de hora gradual que dábamos antes.

No hay que asustarse, un viaje no tiene por qué ser peligroso para una persona que tiene un trastorno bipolar. Con esta enfermedad se puede hacer una vida normal en todos los aspectos, pero estas precauciones son fáciles de tomar y nos pueden ahorrar algún que otro susto.  ¡Buen viaje!

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