Neurodiversidad

No sé si acabo de inventar un neologismo, tendré cuidado, hay quien no sabe distinguir. Hace días que quería escribir sobre este tema y no encontraba el lugar ni el momento. Pero al leer este comic de repente… lo supe.

Quería hablar del trabajo de todos los que nos dedicamos a la salud mental, ¿en qué consiste? ¿cuál es nuestra misión en la sociedad?. El atormentado Foucoult pensó que la psiquiatría era un método de control social, un arma para someter al diferente. No digo que no hayan existido momentos en la historia que le den la razón, pero desde luego a día de hoy no es la motivación que me lleva a trabajar a diario ni la de ninguno de mis compañeros.

Parece mentira que deba ser explicado, pero la misión de la salud mental es justo la contraria: permitir que personas con enfermedades mentales puedan ser más libres. Allí donde no hay tratamientos, donde la psiquiatría no existe, los enfermos mentales se suicidan o viven atados a troncos en las afueras de las aldeas durante toda su vida. Su sufrimiento atroz.

Pero no quiero hablar del sufrimiento, me interesa más destacar el título de esta reflexión: neurodiversidad. Es una palabra gemela a «biodiversidad», que esconde las razones por las que debemos conservar la mayor diversidad en la herencia biológica de la Tierra. Si la vida es diversa podrá sobrevivir y adaptarse mejor a las condiciones cambiantes del mundo.

Neurodiversidad: las diferencias en nuestros cerebros, en nuestras mentes, nos hacen útiles para los demás. No somos hormigas, cada ser humano es diferente, y algunos muy diferentes. De hecho, tan diferentes que algunos  no pueden adaptarse a la vida y terminan sufriendo, encadenados a árboles o quitándose la vida. Ahí está la verdadera misión de la salud mental: hacer que personas diferentes puedan integrarse, puedan dar lo mejor de sí mismos, ayudarlos y por lo tanto ayudarnos a todos para no perder esas mentes diferentes, únicas y valiosas. Biodiversidad, ese es nuestro trabajo. No os perdáis el comic.

3 Comments

  1. Kynes el 24/03/2010 a las 13:58

    Muchas gracias Diego, te invito a que visites la nueva web del canal #esquizofrenia del IRC-Hispano: http://esfera-esquizo.org
    La antigua ya no existe, pero seguimos en la brecha.

    Kynes

  2. krystina el 10/09/2010 a las 04:20

    hola!!gracias por esta publicacion,, la verdad estaba un poco desanimada,, hace 3 años que salgo con mi novio, y desde el principio vi ke era diferente, al principio pensaba que le costaba mostrar sus sentimientos y que era un poco prepotente y su forma de pensar en algunos aspectos era inusual…pero con el tiempo me e ido dando cuenta de que en realidad no sabe mostrar los sentimientos igual que yo y que el resto de la gente que conozco,,y tampoco sabe percibir bien cuales son los sentimientos de los demas, es poco expresivo, muy independiente,no muestra la suficiente importancia por temas serios, etc… y cuando me quejaba de ello, siempre reaccionaba de forma violenta y se enfadaba,, no escuchaba, pero gracias a mi paciencia y a que le quiero demasiado, a ido progresando,, es mas abierto aunque le cuesta, es pacifico, y e conseguido que se de cuenta de que aunque para el su forma de ver la vida y de reaccionar a su manera es normal,no es la adecuada para ser alguien sociable, nose si se trata de neurodiversidad o no,, el sabe que es diferente y eso no le hacia infeliz hasta hace poco, cuando ha visto que yo me hundo porque no puedo intentarlo mas..estoy comenzando a perder la paciencia intentandole cambiar, lo que mas me frustra es que se que el quiere cambiar esas cosas que le hacen diferente..pero ¿y si de verdad no puede? (me siento egoista)¿algun consejo porfavor?

  3. bet el 10/02/2012 a las 23:31

    Hola amigo,
    Tú eres Bipolar, yo soy Asperger: la lucha es la misma. El agravante es que soy una mujer. Personalmente, considero a la psiquiatría «la puta de Babilonia»; hablas de Foucault, lo cual está muy bien, pero me parece un autor bastante flojo y estéril que, al final, sigue preso de lo mismo que critica. Es lo que tiene la postmodernidad. La biología y la psiquiatría son pura convención social, y tras ellas lo único que se revelan son intereses económicos, políticos, religiosos, &c. en fín, culturales… ESTO ES: SOCIALES. Lo que te quiero decir es que es el grupo (sociedad) el que define al raro, al divergente, al que se sale de la fila y no cumple los cánones consensuados en un pacto silencioso; entonces se tilda lo que hasta ese momento era un problema cotidiano de «enfermedad mental», a la vez que se vacía de culpa y responsabilidad al presunto enfermo (lo que implica, directamente, y de esto hemos de darnos buena cuenta, que no nos consideran «mayores de edad»), y se lleva a cabo un poderoso ejercicio, magistral, de marketing farmaceútico que nos encamina a la drogodependencia (todo legal… claro).
    ¿Cuántas veces nos han tachado de casos perdidos, de pésimos-pronósticos? Oigan, psiquiatras, yo no soy un pronóstico; quiero ser reconocida como persona por mi grupo social por más rara y excéntrica que sea (que, seguramente, lo seré; no digo que no). Lo que no debemos de admitir es que nos fijen SUS límites; descubrir y juzgar nuestras discapacidades y nuestras capacidades es tarea y responsabilidad (subrayo eso de «responsabilidad») NUESTRA. Todos esos pronósticos y diagnósticos deterministas y reduccionistas nos limitan y perjudican a nuestra persona y a nuestra familia, contra la cual a veces tenemos que acabar luchando. ¡Es el colmo! ¡No puede ser! ¡Defendámonos YA!
    Salud

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