Más investigar y menos jugar con las palabras

Me han pedido que hable sobre un tema muy interesante: el nombre de «esquizofrenia». Resulta que hay psiquiatras empeñados en cambiarle el nombre a esta enfermedad. Hay muchos posibles nuevos nombres: enfermedad psicótica, síndrome dopaminérgico… En el pasado también hubo otros nombres, siendo el primero de ellos la dementia praecox de Kraepelin. Probablemente la esquizofrenia pasará a ser llamada de otra manera en unos algunos años, casi seguro que se desmembrará en varias entidades distintas confomre se avance en su conocimiento. Como se me ha pedido que comente, el Dr. Sabogal afirma que sería mejor la denominación de Síndrome dopaminérgico para, según afirma el feliz inventor del término: «darle un nombre que no dé lugar a diferentes especulaciones sino que refleje un solo significado real«.

La esquizofrenia es un síndrome , es decir, una agrupación de síntomas. Además desconocemos actualmente su causa. El introducir este nuevo nombre genera confusión, ya que identifica una hipótesis sobre una de las posibles causas de este síndrome, con TODO el síndrome… Es en mi opinión un error conceptual y siento estar en desacuerdo con algunos expertos… os aseguro que no con todos, ni siquiera con la mayoría.

Esta hipótesis es además provisional, y se está revisando profundamente en estos momentos ya que explica de una forma demasiado simple ( y por lo tanto probablemente falsa) algunos datos referentes a la disminución de los síntomas de la enfermedad con los antipsicóticos, quedando sin explicación grandes ámbitos del problema.

Puede ser que dentro de unos años descubramos que la esquizofrenia contiene en su interior treinta enfermedades distintas… a lo mejor a alguna de ellas sí podemos llamarla Síndrome dopaminérgico y damos el gusto al Dr. Sasbogal.

Imaginemos que no tuvieramos ni idea de las enfermedades que causan fiebre, y no nos gustase el nombre de síndrome febril… descubrimos que algunas fiebres tienen temblor asociado… ¡Bien! Cambiemos el nombre por el síndrome del temblor. Obviamente no solucionaría nada, al contrarío, volvería el asunto más complejo porque no todo le mundo estaría de acuerdo con el cambio sin sentido. Algo así es lo que me parece esa propuesta de cambio de nombre.

Así que lo que ahora toca es investigar. Si alguien quiere cambiar nombres, redefinir conceptos… Estupendo, que investige, que descubra esos nuevos conceptos y que les ponga un nombre. Pero cambiar por cambiar no tiene sentido. Si no se añade nada a Bleuler que se deje el nombre que el Dr. Bleuler le puso a la enfermedad.

Pero claro, tener esquizofrenia… esta mal visto. Es una palabra que suena mal. El estigma de la enfermedad se centra muchas veces en su nombre y cambiar el nombre podría aliviar un poco el estigma.. Estoy de acuerdo, pero se me ocurren mejores soluciones, porque los nombres siempre caducan, siempre se malinterpretan con el paso del tiempo. Si le llamásemos síndrome dopaminérgico seguro que en menos de un años la gente diría por la calle: «Mira ese… parece dopaminérgico».

En mi opinión la mejor opción es seguir llamándo esquizofrenia a este grupo de enfermedades pero explicar lo que es: sacar a la calle a la esquizofrenia, hablar de ella, contar lo que es: una enfermedad del cerebro con tratamiento con la que se puede llevar en muchos casos una vida normal, si es que la palabra normal quiere decir algo hoy en día.

 

Nota: Para tener una perspectiva inteligente y contrastada sobre el concepto de esquizofrenia recomiendo el libro «La condición esquizofrénica», escrito por uno de los mejores conocedores de esta enfermedad y autoridad mundial, el Dr. Antonio Colodrón.

1 Comment

  1. Kynes el 25/01/2007 a las 18:37

    Gracias por el post. Sinceramente creo que el problema esta en la locura que se asocia con los terminos empezados por psi y por esquizo. La gente no entiende nada, solo tiene ignorancia y miedo a lo desconocido. Como desconocen todo del motor de la conducta que es el cerebro le tienen miedo a su mal funcionamiento porque no saben que se enferma, y se cura como todo. Yo pienso que ponerle a una enfermedad un nombre que alude a su causa (el neurotransmisor) y no a su efecto (la escisión de la mente) puede ser muy bueno y para cuando se quiera enterar la sociedad del cambio de nombre habran pasado 40 años o mas, porque la terminologia científica no cala en la sociedad nada mas que para confundir. La gente no sabe que hay montones de enfermedades orgánicas y fármacos que producen psicosis, pero el problema está en que empieza por psi.

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