Según un estudio de Gottesman (Gottesman 1991) el riesgo de padecer la enfermedad cuando se tienen familiares afectados es el siguiente:

  • Sin familiares: 1%

  • Primo “hermano” (3º grado): 2%

  • Tío de un afectado: 2%

  • Sobrino de un afectado: 4%

  • Nieto de un afectado: 5%

  • Hermanastro de un afectado: 6%

  • Padre de un afectado: 6%

  • Hermano de un afectado: 9%

  • Hijo de un afectado: 1 3%

  • Gemelo dicigótico de un afectado: 17%

  • Gemelo monocigótico de un afectado: 48%